Chile implementa el primer impuesto sobre el carbono de Sudamérica

Chile implementa el primer impuesto sobre el carbono de Sudamérica Chile implementa el primer impuesto sobre el carbono de Sudamérica
  • El Banco Mundial mediante la Alianza de Preparación para los Mercados de Carbono o Partnership for Market Readiness (PMR), ha apoyado al Gobierno de Chile en la creación de unos instrumentos de precios al carbono. 

Chile está suscrito a los acuerdos internacionales sobre Cambio Climático y reconoce la necesidad de abordar los impactos ambientales, sociales y económicos derivados del mismo.

En ese sentido, Chile se ha comprometido a reducir un 30% para 2030 sus emisiones de CO2 por unidad de Producto Interior Bruto respecto a los valores de 2007, o a un 45% en caso de recibir financiamiento internacional.

Para ello, una de las medidas será la implementación en 2018 de un impuesto sobre el Carbono, siendo Chile el primer país sudamericano en ponerlo en funcionamiento.

La aplicación del impuesto verde o de carbono se realiza mediante la implementación de un Sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) fortaleciendo así las capacidades regulatorias e institucionales respecto a los objetivos y metas de reducción de emisiones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y construyendo un sistema más completo de instrumentos de precios de carbono.

Poner un precio fijo al carbono ofrece la opción al que contamina de decidir si detener la actividad contaminante, reducir sus emisiones, o continuar contaminando y pagar por ello. De esta manera se cumple, de una manera más flexible y con un menor costo para la sociedad, el objetivo ambiental global perseguido por la Convención de Cambio Climático.

Al mismo tiempo, el precio al carbono, estimula las inversiones en el mercado de la innovación y las tecnologías limpias fomentando el desarrollo sostenible y la economía baja en carbono.

México y Colombia toman medidas frente al Cambio Climático

El Cambio Climático va a enfrentar al sector energético de la región de América Latina y Caribe a varios retos:

  • Gran aumento de la urbanización, lo que conlleva impactos en el suministro energético y en la calidad del aire;
  • Aparición de nuevas tecnologías como las energías renovables y redes inteligentes o sistemas almacenamiento, que requieren de un rápido aprendizaje de conceptos técnicos;
  • Nuevos patrones de los mercados energéticos mundiales, con implicaciones para la seguridad energética y el costo de la energía;
  • Compromisos políticos para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero frente al mayor impacto del suministro y de seguridad energética;
  • Restricciones en la financiación de las infraestructuras energéticas en aumento.

Con la creación de instrumentos de precios al carbono, Chile ha tomado la iniciativa, pero otros países de la región como Colombia y México la siguen muy de cerca.

De hecho, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció en la cumbre “One Planet” celebrada el 14 de diciembre en París, que México, Chile, Colombia y Perú, además de algunos estados de Canadá y Estados Unidos, se comprometieron a profundizar una cooperación regional para fijar precios al carbono, con el propósito de “promover mercados de carbono intrarregionales y estandarizar sus sistemas en la determinación de precios”.